Nada que perder
Muchos (y gracias a Dios cada vez más) creemos que la riqueza sí es extensible y no por eso los más favorecidos tengamos que pasar a peor situación (tal vez hubiera que ceder parte de lo material, de aquello que supuestamente pudiéramos tener de más en el futuro, pero por otro lado ganaríamos mucho en lo espiritual, lo cual compensaría con creces cualquier otra cosa). Se trata de conseguir que los recursos se exploten de manera más eficaz y, por supuesto, se distribuyan de manera más solidaria; se trata de que no pensemos que por haber nacido en Chamberí uno tiene más derechos que por haber nacido en Quito; se trata de que pensemos que el color de la piel no es un signo de ninguna identidad ni condición alguna (y no hablemos de creencias); se trata de educar a nuestro hijos para que, cuando ellos sean los que tomen las decisiones, hayan aprendido a que los recursos hay que consumirlos en ayudar al los más necesitados y no en armas que sirvan para someter a los más necesitados; se tra...