Nada que perder

Muchos (y gracias a Dios cada vez más) creemos que la riqueza sí es extensible y no por eso los más favorecidos tengamos que pasar a peor situación (tal vez hubiera que ceder parte de lo material, de aquello que supuestamente pudiéramos tener de más en el futuro, pero por otro lado ganaríamos mucho en lo espiritual, lo cual compensaría con creces cualquier otra cosa).

Se trata de conseguir que los recursos se exploten de manera más eficaz y, por supuesto, se distribuyan de manera más solidaria; se trata de que no pensemos que por haber nacido en Chamberí uno tiene más derechos que por haber nacido en Quito; se trata de que pensemos que el color de la piel no es un signo de ninguna identidad ni condición alguna (y no hablemos de creencias); se trata de educar a nuestro hijos para que, cuando ellos sean los que tomen las decisiones, hayan aprendido a que los recursos hay que consumirlos en ayudar al los más necesitados y no en armas que sirvan para someter a los más necesitados; se trata de que todos entendamos que los problemas no se resuelven con los ejércitos y con la muerte (¿es qué no hemos aprendido en los últimos 10.000 años?); se trata de asumir que la responsabilidad de lo que pasa en cualquier parte del mundo sí es de todos; se trata de que dejemos de argumentar que todo lo anterior tan sólo es demagogia y que todos (o al menos muchos) creamos que es sí posible.

Sabemos que no es fácil y que muchos nos sentimos muy cómodos a este lado de la línea; mientras paguemos para que haya alguien (por supuesto no uno mismo) que coja un fusil y se vaya a mantener a raya a los "negritos" o a los "moros"; mientras tengamos dinero para levantar alambradas o muros que impidan que pasen y nos perturben nuestra cómoda vida; mientras haya alguien que, si algunos se nos cuelan, los echen a patadas con todos los beneplácitos de la ley; mientras haya alguien que crea que hacer grande a un país pasa por aliarse con aquellos que consumen sus arsenales en "operaciones de liberación"; mientras haya alguien que crea que el entendimiento entre los pueblos es una tontería; mientras haya alguien... pero gracias a Dios cada vez hay menos de estos.

Muchos dicen que la pobre gente que viene en pateras no tienen nada que perder. Yo creo que sí tienen mucho que perder, perderán el vivir en lo que en ocasiones hemos denominado "el infierno sobre la tierra". Mirad el siguiente vídeo, de sitios como este es de donde intentan escapar muchos... es lo que intentan perder.



Lo siento pero yo no puedo pensar que la situación por la que pasó Etiopía (o por la que hoy pasan en Mozambique, Mali, Burkina Faso, Burundi, Niger o Sierra Leona), fue producto de sus guerras raciales y religiosas con Eritrea, producto de de los intereses de los reyezuelos de la zona y que, por lo tanto, no es responsabilidad mía y que, como si de caridad se tratara, lo único que puedo hacer es mandar tropas de "interposición".

"La gente piensa que tú no puedes cambiar el mundo y es verdad. Yo no puedo, tú tampoco, pero si actuamos todos como uno, lo lograremos. Tenemos los recursos y el conocimiento, ahora falta la voluntad. No necesitamos tu dinero, necesitamos tu voz"