La arquitectura del poder - Deyan Sudjic
- La arquitectura tiene que ver con el poder. Los poderosos construyen porque eso es lo que les toca hacer. A nivel más básico, la construcción es un frente de trabajo que sirve para apaciguar la mano de obra inquieta, pero también es un buen reflejo de la capacidad y la firmeza –y la determinación- de los poderosos. Sobre todo, la arquitectura es un medio para contar historias sobre los que construyen.
- Pocos arquitectos de éxito pueden evitar diseñar edificios con una dimensión política en un momento dado de sus carreras, lo quieran o no. Y casi todos los dirigentes políticos acaban usando a los arquitectos con fines políticos. Es una relación que se repite en casi todos los regímenes y que atrae a egoístas de toda índole.
- Así, la profesión de arquitecto puede verse, no como bien intencionada, son como la de alguien dispuesto ha hacer un pacto faustiano.
- La razón que suele darse para explicar por qué en realidad Hitler no habría podido ser arquitecto es que no le interesaba el detalle o la técnica. Pero eso mismo es aplicable a cualquiera de una docena de los arquitectos más famosos del mundo que ejercen en la actualidad.
- El problema es que, dado lo extraña que es buena parte de la arquitectura contemporánea, ¿cómo pueden los clientes saber que su accidente de trenes, su meteorito o su platillo volador en concreto va a ser el hito que buscan y no la pila de basura que, en el fondo, sospecha que es?
- Pocos arquitectos de éxito pueden evitar diseñar edificios con una dimensión política en un momento dado de sus carreras, lo quieran o no. Y casi todos los dirigentes políticos acaban usando a los arquitectos con fines políticos. Es una relación que se repite en casi todos los regímenes y que atrae a egoístas de toda índole.
- Así, la profesión de arquitecto puede verse, no como bien intencionada, son como la de alguien dispuesto ha hacer un pacto faustiano.
- La razón que suele darse para explicar por qué en realidad Hitler no habría podido ser arquitecto es que no le interesaba el detalle o la técnica. Pero eso mismo es aplicable a cualquiera de una docena de los arquitectos más famosos del mundo que ejercen en la actualidad.
- El problema es que, dado lo extraña que es buena parte de la arquitectura contemporánea, ¿cómo pueden los clientes saber que su accidente de trenes, su meteorito o su platillo volador en concreto va a ser el hito que buscan y no la pila de basura que, en el fondo, sospecha que es?