La calle de Valverde... o cualquier otra calle próxima

Algunos que presumen de ser excelentes personas e incluso que, con la osadía que les da su desmesurada soberbia, se atreven en decir que son excelentes profesionales (arquitectos, periodistas, músicos, etc.), con tal de machacar las liendres a cualquiera, con el fin de conseguir sus objetivos y de llenarse sus bolsillos, son capaces de las más inverosímiles bajezas... Aquí todo el mundo sueña con ser Presidente del Consejo de Ministros.

(Adaptación personal a un texto de Max Aub)