El trabajo estable
Por lo general, el trabajo estable se ha convertido en una ilusión; sin embargo, para esa parte de nosotros que siente esa acuciante necesidad de creer en algo permanente, el trabajo estable está a la altura de Papá Noel y el conejo de Pascua. ¿Y por qué no? Parece fácil (la mayoría de los trabajos lo son) y lucrativo, y promete una vida sin preocupaciones, además de todas las maravillas del centro comercial.
Pero lo peor del mito no es que engaña -el trabajo sólo es estable hasta que te despiden-, sino que excluye llevar una vida independiente, variada y realmente estable. Aún así, el trabajo estable constituye un pilar tan estable en nuestro sistema que metalizamos de ello a nuestros hijos desde pequeños. La presión para seguir una trayectoria profesional a partir de la educación secundaria es implacable hasta excluir cualquier otra cosa.
Así qué en vez de luchar por satisfacer nuestro deseo de estabilidad, amor y amistad construyéndonos un hogar (uno de los trabajos más fáciles), arreglándonoslas, buscando pareja y buenos amigos, y centrándonos en ser las personas más sabias y creativas que podamos, invertimos nuestro tiempo y nuestra energía en formarnos para conseguir un trabajo estable. Se trata de empezar la casa no por el tejado, sino más bien por los cimientos.
Pero lo peor del mito no es que engaña -el trabajo sólo es estable hasta que te despiden-, sino que excluye llevar una vida independiente, variada y realmente estable. Aún así, el trabajo estable constituye un pilar tan estable en nuestro sistema que metalizamos de ello a nuestros hijos desde pequeños. La presión para seguir una trayectoria profesional a partir de la educación secundaria es implacable hasta excluir cualquier otra cosa.
Así qué en vez de luchar por satisfacer nuestro deseo de estabilidad, amor y amistad construyéndonos un hogar (uno de los trabajos más fáciles), arreglándonoslas, buscando pareja y buenos amigos, y centrándonos en ser las personas más sabias y creativas que podamos, invertimos nuestro tiempo y nuestra energía en formarnos para conseguir un trabajo estable. Se trata de empezar la casa no por el tejado, sino más bien por los cimientos.