Un tranquilo cazador de mariposas
La información es un flujo infinito en un espacio finito. La masa de información es exponencial, pero el tiempo que le concedemos es limitado y no se puede extender. El común de los mortales le dedica, ?cuánto?, ¿una hora diaria?. Veinte minutos de periódico gratuito en el metro por la mañana, media hora de Internet en el despacho y un cuarto de hora de Telediario por la noche, antes de acostarse. Y para llenar ese espacio temporal, ¡el material es ilimitado!. En el mundo pasan un montón de cosas repugnantes, pero no se habla de ellas porque no hay tiempo. No se puede hablar del último crimen pasional y del Sudán, no hay tiempo, ¿entiende?. Periodo de atención: quince minutos en el Telediario por la noche. Después, la gente quiere ver su serie. La vida es una cuestión de prioridades.
- Es usted un cínico
- ¡No, para nada! ¡Deje de acusarme de todos los males! Vivo simplemente la realidad. Usted, en cambio, es un tranquilo cazador de mariposas, un soñador que recorre la estepa en busca de inspiración. Pero podría escribir una obra maestra sobre el Sudán, que o se la publicaría, ¡Porque a la gente le trae sin cuidado! ¡Le da igual! Así que puede usted considerarme un cabrón, pero no hago más que responder a la demanda. Todo el mundo se lava las manos sobre el Sudán, ésta es la realidad. Hoy se habla del último crimen pasional en todas partes, y hay que aprovecharlo: dentro de unos meses se hablará de otro tema y su libro dejará de existir. Pero habremos vendido tantos que estará usted tumbado a la bartola en su nueva casa en las Bahamas.
