La utilidad de la nada
Diez radios lleva la circunferencia de una rueda; y lo útil para la bicicleta es esa nada (su hueco). Con arcilla se fabrican las vasijas; y en ellas lo útil es la nada (su oquedad). Se agujerean puertas y ventanas para hacer la casa, y la nada de esos huecos es lo útil. En una casa, lo útil son los vacíos, los huecos, puertas, ventanas, habitaciones. Y en el hombre, lo útil no son sus horas llenas, sino las vacías, las que tiene para dedicarse a sí mismo o a otros seres humanos, aquellas en que estamos prestos a servir.
Así pues, en lo que tiene «ser» está el interés. Pero en el «no ser» está la utilidad.
Conservar la proporción de las cosas y dejar sitio a los demás sin perder el nuestro propio, es el secreto del éxito en el drama de la vida. Para hacer bien nuestro papel, es necesario que conozcamos toda la comedia; la concepción de la totalidad no debe jamás perderse en la del individualismo. Y Laotsé lo prueba con su metáfora favorita del vacío. Es sólo en el vacío, dice, donde se halla lo que es verdaderamente esencial. Una habitación existe por el espacio vacío comprendido entre las paredes y el techo, no por el techo y las paredes mismas. La utilidad de una jarra de agua consiste en el espacio vacío en que se puede poner el agua, no en la forma o en la materia de la jarra. El vacío es omnipotente, porque puede contenerlo todo. Sólo en el vacío es posible el movimiento. Quién pueda hacer de sí mismo un vacío en el que los demás puedan penetrar libremente, será el dueño de todas las situaciones; el todo puede siempre dominar la parte.
Así pues, en lo que tiene «ser» está el interés. Pero en el «no ser» está la utilidad.
Conservar la proporción de las cosas y dejar sitio a los demás sin perder el nuestro propio, es el secreto del éxito en el drama de la vida. Para hacer bien nuestro papel, es necesario que conozcamos toda la comedia; la concepción de la totalidad no debe jamás perderse en la del individualismo. Y Laotsé lo prueba con su metáfora favorita del vacío. Es sólo en el vacío, dice, donde se halla lo que es verdaderamente esencial. Una habitación existe por el espacio vacío comprendido entre las paredes y el techo, no por el techo y las paredes mismas. La utilidad de una jarra de agua consiste en el espacio vacío en que se puede poner el agua, no en la forma o en la materia de la jarra. El vacío es omnipotente, porque puede contenerlo todo. Sólo en el vacío es posible el movimiento. Quién pueda hacer de sí mismo un vacío en el que los demás puedan penetrar libremente, será el dueño de todas las situaciones; el todo puede siempre dominar la parte.
