Vivir sin ADSL
Hay pocas disciplinas que tengan que hacer frente a un negocio tan difícil como la de la arquitectura. La larga lista de problemas y de complejos procesos es muy familiar a todos los participantes alrededor de un proyecto de arquitectura y al de su posterior construcción.
Gran parte de esta complejidad se deriva de la necesidad de gestionar una cantidad significativa de información, documentación, material y relaciones entre integrantes de diversas empresas, a través de equipos muy fragmentados y dispersos geográficamente, que trabajan bajo plazos muy ajustados y con limitaciones financieras que hace imprescindible la coordinación, el control y la gestión de todos los procesos. Evidentemente, nunca será posible evitar todos los riesgos porque hay demasiados y son fuentes, sin embargo, la gestión eficaz en la ejecución de los proyectos puede hacer que avancemos en el largo camino para asegurar la estabilidad de las tareas en el estudio de arquitectura y durante los procesos de construcción.
Una parte muy importante de que esa gestión se haga de manera eficaz reside en el hecho de que nos apoyemos en las ventajas que nos dan las nuevas tecnologías (como Internet o el trabajo en movilidad) así como el buen uso que demos de ellas.
Pensemos en cómo funcionaría nuestro estudio de arquitectura sin el correo electrónico. Quizás recordemos los días de buzones de entrada y salida rebosantes de papel. Cuando teníamos que fotocopiar planos y documentos y enviarlos en sobres a otras oficinas y, aún peor, ¡franqueados! El correo electrónico está tan integrado en nuestro trabajo diario (y en nuestras vidas) que hemos olvidado lo ineficaz que resultaba el simple acto de enviar correspondencia antes de que existiera Internet.
Es una lástima que las bondades que hoy nos ofrecen en nuestro trabajo las nuevas tecnologías, y que nos hacen ya impensable el escenario anterior, se tengan que soportar en la necesidad que disponer de una línea ADSL de acceso a Internet y que esta sea gestionada por un operador que, lamentablemente, ni entiende que vivamos en el mundo en que vivimos y ni entiende que el servicio a sus clientes debe de tener un nivel de calidad que cubra las necesidades mínimas de cualquier negocio.
Desde el 30 de noviembre no tenemos línea ADSL en el estudio, la cual tenemos contratada con Ya.com. Desde ese momento hemos venido hablando con ellos una media de 2 veces por día y siempre nos hemos encontrado con la misma respuesta: por un lado un “call centre” en el que lo único que hacen es tomar nota de la incidencia (una forma muy particular de llamar al grave problema) y por otro lado una dirección de correo electrónico para contactar con el servicio de atención al cliente (y nosotros nos preguntamos, ¿cómo mandamos el correo a Ya.com para informarles de la “incidencia” si la propia “incidencia” no me permite enviar el correo?, o sea un nudo gordiano o si se prefiere una pescadilla que se muerde la cola).
Durante todos estos día hemos tenido que venir trabajando desde el estudio de los amigos, desde un cibercafé o, sencillamente, no hemos podido trabajar. Lo más triste de todo es que en alguna ocasión, cuando en el “call centre” les hemos informado de esta situación, nos han llegado a decir que “si internet es fundamental para nuestro trabajo les recomendamos que contraten la línea ADSL con otro operador”…aunque parezca mentira así es como nos tratan
Gracias a Dios una cosa hemos aprendido de todo esto, jamás volveremos a trabajar con Ya.com… aviso a navegantes.
Gran parte de esta complejidad se deriva de la necesidad de gestionar una cantidad significativa de información, documentación, material y relaciones entre integrantes de diversas empresas, a través de equipos muy fragmentados y dispersos geográficamente, que trabajan bajo plazos muy ajustados y con limitaciones financieras que hace imprescindible la coordinación, el control y la gestión de todos los procesos. Evidentemente, nunca será posible evitar todos los riesgos porque hay demasiados y son fuentes, sin embargo, la gestión eficaz en la ejecución de los proyectos puede hacer que avancemos en el largo camino para asegurar la estabilidad de las tareas en el estudio de arquitectura y durante los procesos de construcción.
Una parte muy importante de que esa gestión se haga de manera eficaz reside en el hecho de que nos apoyemos en las ventajas que nos dan las nuevas tecnologías (como Internet o el trabajo en movilidad) así como el buen uso que demos de ellas.
Pensemos en cómo funcionaría nuestro estudio de arquitectura sin el correo electrónico. Quizás recordemos los días de buzones de entrada y salida rebosantes de papel. Cuando teníamos que fotocopiar planos y documentos y enviarlos en sobres a otras oficinas y, aún peor, ¡franqueados! El correo electrónico está tan integrado en nuestro trabajo diario (y en nuestras vidas) que hemos olvidado lo ineficaz que resultaba el simple acto de enviar correspondencia antes de que existiera Internet.
Es una lástima que las bondades que hoy nos ofrecen en nuestro trabajo las nuevas tecnologías, y que nos hacen ya impensable el escenario anterior, se tengan que soportar en la necesidad que disponer de una línea ADSL de acceso a Internet y que esta sea gestionada por un operador que, lamentablemente, ni entiende que vivamos en el mundo en que vivimos y ni entiende que el servicio a sus clientes debe de tener un nivel de calidad que cubra las necesidades mínimas de cualquier negocio.
Desde el 30 de noviembre no tenemos línea ADSL en el estudio, la cual tenemos contratada con Ya.com. Desde ese momento hemos venido hablando con ellos una media de 2 veces por día y siempre nos hemos encontrado con la misma respuesta: por un lado un “call centre” en el que lo único que hacen es tomar nota de la incidencia (una forma muy particular de llamar al grave problema) y por otro lado una dirección de correo electrónico para contactar con el servicio de atención al cliente (y nosotros nos preguntamos, ¿cómo mandamos el correo a Ya.com para informarles de la “incidencia” si la propia “incidencia” no me permite enviar el correo?, o sea un nudo gordiano o si se prefiere una pescadilla que se muerde la cola).
Durante todos estos día hemos tenido que venir trabajando desde el estudio de los amigos, desde un cibercafé o, sencillamente, no hemos podido trabajar. Lo más triste de todo es que en alguna ocasión, cuando en el “call centre” les hemos informado de esta situación, nos han llegado a decir que “si internet es fundamental para nuestro trabajo les recomendamos que contraten la línea ADSL con otro operador”…aunque parezca mentira así es como nos tratan
Gracias a Dios una cosa hemos aprendido de todo esto, jamás volveremos a trabajar con Ya.com… aviso a navegantes.