PANDELUJO Una antigua tahona madrileña convertida en un espectacular restaurante donde convive la elegancia, la belleza y la buena cocina

Nueve años al frente del consolidado restaurante Nodo avalan al tándem formado por el empresario Benjamín Calles y el jefe de cocina Alberto Chicote, en la otra aventura culinaria que han emprendido con el restaurante Pandelujo. Un local especialmente concebido para aquellos que buscan experimentar nuevas sensaciones y no sólo en el entorno gastronómico. El comensal de Pandelujo, mientras disfruta de los “antojos del mundo” se sumerge en un entorno que de día sorprende y de noche transporta a un mundo mágico en mitad de un espectáculo de luces y agua diseñado por el estudio Varis Arquitectos.

Sin duda, lo más sorprendente de Pandelujo, es su decoración. Dani Freixes, Lali González y Vicenç Bou, del estudio Varis Arquitectes, han sido los responsables de dotar a este enclave de un ambiente auténticamente mágico. Utilizando elementos tecnológicos avanzados como el empleo de pantallas de proyección, la inclusión de cámaras en la cocina o la iluminación a base de leds, la idea es resaltar el concepto de limpieza, con espacios abiertos, diáfanos y el uso de elementos naturales como la rusticidad de la tierra, el ladrillo visto y los efectos refrescantes del agua. Pandelujo está dividido en tres estancias. El comedor principal con grandes mesas y sillas diseñadas en exclusiva para ellos se encuentra franqueado por un panel de cristal que en temporada de verano se eleva permitiendo la asistencia en directo a los efectos que producen el sonido de un inmenso estanque de agua sobre el que, en las noches, se proyecta un espectáculo de luces. La otra estancia la forman una serie de mesitas más pequeñas a la entrada en la que la estética también juega un importante papel con el juego de luces a lo largo del día. Y finalmente, una zona intermedia entre las dos salas en la que se han instalado unas mesas altas, con butacas, para dos personas.

La carta de platos de Pandelujo, ideada por Alberto Chicote (un chef de raza con nueve años de protagonismo en el Nodo), responde a un concepto de cocina libre, abierta a las influencias del mundo en la que la calidad de la materia prima y el respeto a los sabores originales son el hilo conductor. Una gastronomía moderna, acorde con el entorno, a la que Alberto Chicote ha impregnado con algunos de los toques más tradicionales como es la elaboración al carbón. Técnica que se puede comprobar en platos como la ventresca de atún al carbón con pulpitos, habitas y tirabeques o los berberechos abiertos al carbón con ajetes y limas. Otros de los platos que deben probarse, por su originalidad, sencillez y las grandes proporciones, ideales para compartir, son la sorprendente ensaladilla rusa (servida en un divertido bol), las berenjenas crujientes con humus y miel de caña o los chipirones encebollados con varios tipos de cebollas.

Una divertida selección de platos que el cliente puede acompañar con alguna de las múltiples referencias de vino que el asesor vitivinícola Luís Miguel Martín ha seleccionado para la carta de vinos de Pandelujo. Una carta que, al igual que la de platos, hace un homenaje a lo más destacado del panorama internacional siempre bajo un denominador común, que respondan a un espíritu innovador y a un justo equilibrio de precio.