Sobre el Estilo / Sobre lo Sublime – Demetrio / Longino

- … son pues cinco las fuentes, como uno las podría llamar, más productivas de la grandeza de estilo. Como base común, a estas cinco formas se halla el poder de expresión, sin el que no son absolutamente nada. La primera y más importante es el talento para concebir grandes pensamientos… la segunda es la pasión vehemente y entusiasta. Pero estos dos elementos de lo sublime son, en la mayoría de los casos, disposiciones innatas; las restantes, por el contrario, son productos de un arte: cierta clase de formación en figuras y, junto a estas, la noble expresión, a la que pertenecen la elección de palabras y la dicción metafórica y artística. La quinta causa de la grandeza de estilo y que encierra todas la anteriores es la composición digna y elevada.

- Los que no saben de la sabiduría y de la virtud, y siempre están participando en banquetes y en cosas parecidas son arrastrados, al placer, hacia abajo, y así andan errantes por la vida y nunca elevan su mirada al mundo de la verdad que está sobre ellos, ni fueron arrastrados hacia él; ni disfrutaron de un placer duradero y limpio sino que, mirando siempre hacia abajo como las bestias, e inclinados hacia la tierra y sobre las mesas, comen hartándose de forraje y saciando sus pasiones; y por la ansiedad de estos deseos se cocean y golpean mutuamente con sus cuernos y cascos de hierro, y se matan por no poder ser satisfechos (La República – Platón)

- Pues no se debe en un estilo sublime descender a lo vulgar y de mal gusto, a no ser que nos veamos obligados a ello por alguna necesidad perentoria, sino que convendría usar palabras dignas de las cosas e imitar a la naturaleza, que, al formar al hombre, no colocó en nuestro rostro las partes que no se pueden nombrar, ni tampoco los órganos de secreción del cuerpo, sino que los ocultó en la medida que le fuese posible.